6/12/2006

El crimen de la carretera de Málaga a Almería

Los primeros días del mes de febrero de 1937 caía Málaga en manos de las tropas sublevadas al mando del general Queipo de LLano. Los ejércitos italianos, recién desembarcados participaron en la toma de Málaga. La población civil de buena parte de la provincia se había concentrado en la ciudad de Málaga huyendo de las represalias prometidas y cumplidas por Queipo de Llano desde Radio Sevilla.
Más de cien mil personas huyeron de la Ciudad por la carretera de Málaga a Almería en los primeros días de febrero, principalmente mujeres, ancianos y niños que a pie o con animales con sus pocas pertenencias caminaban día y noche hacia Almería.
Los aviones alemanes y barcos como el Canarias o el Almirante Cervera no cesaron de bombardear a estas personas durante estos días por lo que aun hoy no se ha podido establecer el número exacto de personas que murieron cruelmente asesinadas mientras huían del horror de la Guerra pero diferentes autores cifran en más de cinco mil los que murieron en este camino.
El brigadista Norman Bethune, médico canadiense, asistió con su ambulancia de transfusiones de sangre a los heridos de la conocida como "carretera de la muerte" y dejó constancia de estos sucesos en una publicación que conmovió a la sociedad de la época.
Lo que sucedió durante aquellos días de sangre, hambre y muerte inspiraron obras de autores como Rafael Alberti o "los fusiles de la señora Carrá" de Berthold Brecht.
La Diputación Provincial de Málaga en su tarea por la recuperación de la memoria colectiva realizó una exposición con fotografías y testimonios de los coordinada por el periodista Jesús Majada.
También junto con el Ayuntamiento de Vélez Málaga está realizando un parque memorial en la localidad de Torre del Mar donde todos los años se produce una concentración de los supervivientes y de familiares para recordar esta tragedia.
Sin embargo el PP en el Ayuntamiento de Málaga sólo ha colocado una placa recientemente en la Araña en Málaga "a los malagueños fugitivos" y lo que estaba aprobado como reconocimiento a la labor humanitaria de Norman Bethune se ha visto también empañada y su esperada calle ha pasado a denominarse "el paseo de los canadienses".
Esta es la sensibilidad de nuestro Alcalde con el horror de más de cien mil malagueños.

2 comentarios:

francis dijo...

no dudo que fuese un crimen pero y la desbandada cuantos mato asaltaban casas y cortijos y lo quemaban todo no dejaban nada eran poco menos que bandidos asesinos y os empeñáis en defender lo indefendible en la guerra mueren de todos los bando no levantéis heridas ya cicatrizadas

francis dijo...

no dudo que fuese un crimen pero y la desbandada cuantos mato asaltaban casas y cortijos y lo quemaban todo no dejaban nada eran poco menos que bandidos asesinos y os empeñáis en defender lo indefendible en la guerra mueren de todos los bando no levantéis heridas ya cicatrizadas